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Hice algo mal y me esforcé para cambiarlo

Empecé a trabajar como ingeniero y productor muy chamo y veía el sentido de las cosas de una manera un poco distorsionada. Estaba pendiente sólo del metal, tocar guitarra y las fiestas. 

Estaba actuando mal y cambié

Cuando empecé a tocar con mis bandas y estudiaba audio aquí en el país, antes de ir al Reino Unido, conseguí mi primer trabajo en el área y tuve una de las experiencias laborales más desagradables de mi vida: me despidieron.

 Me perdí porque no supe encontrar el equilibrio y me volví irresponsable.

Llegaba tarde, tenía pautas y las olvidaba, dejaba a los clientes esperando y no cumplía con los límites de entrega. Llevaba una vida que no estaba en consonancia con lo que yo quería hacer, que era prestar un servicio.

Me llegaban muchísimos clientes, muchas personas creían en mí y les gustaba mi trabajo, y yo sentía que no podía controlar tantas cosas, las responsabilidades en el estudio, más la vida que llevaba afuera. Una de las actividades siempre salía afectada y siempre era mi trabajo como ingeniero y productor.

En ese momento dije “estoy haciendo algo mal”, hago una cosa o hago la otra, así que me enfoqué por encontrar un equilibrio y lo logré.

La apreciación a nivel laboral es muy importante, es la marca que dejas en las personas

Me costó mucho recuperar la credibilidad de los músicos y clientes. Empecé a ofrecer servicios gratis para que la gente volviera a trabajar conmigo, y demostrarme a mí mismo y a ellos, que logré cambiar y retomar la responsabilidad, la honestidad y el equilibrio necesario.

Aprendí estas cuatro cosas:

  • Si vas a prestar un servicio ten tus sentidos 100% claros y sanos
  • Sé totalmente honesto con tus clientes
  • Evita decir que sí, si sabes que no vas a cumplir
  • Sé comprometido con tus clientes y banda

El profesionalismo es más que un título pegado en la pared, va más allá de la teoría y la práctica, es un conjunto de muchas cosas; cómo te expresas, cómo tratas a tus clientes, cómo manejas las herramientas y cómo solucionas problemas.

Y lo más importante, la responsabilidad que tienes contigo mismo.

Trabaja todos los días para reconocer tus debilidades y transformarlas en fortalezas

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